A pesar de que en Australia hay casi 200 armas de fuego por cada 1000 habitantes segun el Report of the Secretary-General on measures to regulate firearms.
Los Angeles (y toda California), por otra parte, tienen estricto control sobre la tenencia y porte de armas de fuego (por esa razón la Brady Campaign le da la máxima calificación): hay límites de edad para comprar armas, normas de almacenamiento seguro, todas las armas en venta deben ser aprobadas por el Estado, sólo se pueden realizar compras a través de vendedores autorizados por el Estado y hay un periodo de espera de 10 días entre que se aprueba la compra y se toma posesión del arma, ciertas armas y munición están prohibidas, se necesita una licencia estatal para comprar armas cortas, sólo se puede comprar un arma al mes, etc.
¡Claramente el problema de criminalidad de Los Angeles no es falta de regulación sobre las armas de fuego!