No es que los cuidadanos de la nueva república de los EE.UU. rechazaran la institución policial, sino que ésta no existía todavía. La constitución de los EE.UU. se firmó en 1787, pero el primer cuerpo profesional de policía no se fundó hasta 1800, en Inglaterra, con la aprobación de la Glasgow Police Act. La London Metropolitan Police se fundó en 1829. En los EE.UU. el primer cuerpo profesional de policía se fundó en Boston en 1838, al que siguieron el de Nueva York en 1845, el de Filadelfia en 1850 y en 1855 el de Chicago. Otros países occidentales organizaron un cuerpo policial en el sentido moderno todavía más tarde; por ejemplo, la Guardia Civil española se fundó en 1844.