| parte 1 | inicio | parte 2 | parte 3 |
CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
Año 2003 VII Legislatura
Comisiones. Núm. 438
COMISION DE INTERIOR Y REGIMEN DE LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. VICTORINO NUÑEZ RODRIGUEZ
celebrada el lunes, 24 de marzo de 2003
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Gómez-Pomar.
Suspendemos la sesión durante tres minutos para recibir a la siguiente compareciente. (Pausa.) --COMPARECENCIA, A PETICION DEL GRUPO PARLAMENTARIO CATALAN EN EL SENADO DE CONVERGÚNCIA I UNIO, DE DOÑA ROSER MARTINEZ QUIRANTE, PROFESORA TITULAR DE DERECHO ADMINISTRATIVO DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE BARCELONA (UAB), PARA EXPONER EL PANORAMA LEGISLATIVO SOBRE LAS ARMAS EN LOS PAISES DE LA UNION EUROPEA Y DEL CONTINENTE AMERICANO (713/000790).
El señor PRESIDENTE: Señorías, damos la bienvenida a esta comisión a la profesora doña Roser Martínez Quirante, de la Universidad de Barcelona, que comparece a petición del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, para exponer el panorama legislativo sobre las armas en los países de la Unión Europea y del continente americano. Quiero entender que la petición de comparecencia que formula dicho grupo parlamentario nace de la reciente presentación de la tesis doctoral de la profesora Martínez Quirante sobre un tema que me atrevo a asegurar es altamente sugestivo y del que desde ahora ya pronostico que resultará del interés de sus señorías.
Sin más preámbulos, y agradeciendo a la profesora Martínez Quirante su presencia ante esta comisión así como la rapidez con que ha aceptado nuestra invitación, le concedemos la palabra para escucharla.
La señora MARTINEZ QUIRANTE (Profesora titular de Derecho Administrativo de la Universidad Autónoma de Barcelona, UAB): Muchas gracias, señor presidente. Gracias por haber tenido la deferencia de invitarme a venir a esta comisión. Gracias también al Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, y más concretamente al senador Xuclà por haberme propuesto. Gracias, señorías, por estar presentes en este momento.
[2]Venir a hablar hoy sobre el modelo americano lleva aparejado el pensar en la crisis mundial que estamos viviendo. El estudio que he realizado trata del modelo armado interno americano,
y creo que a través del mismo podemos llegar a explicar el porqué del comportamiento americano y por qué desde ese país se intenta proyectar ese sistema a escala global. En mi investigación expongo sobre todo el abismo que hay entre la sociedad europea y la americana, debido a que nosotros creemos en un tipo de Estado concreto y en unas políticas preventivas y no sólo en el principio liberal de más mercado y menos Estado.
Y es que cuando un país opta por armar a sus ciudadanos para que se autoprotejan renunciando a hacerlo el Estado a través de su propia policía, automáticamente hay más violencia.![]()
[3]Por el contrario, en la tradición europea, donde el monopolio legítimo de la fuerza, de la violencia, lo tiene el Estado y, por tanto tiene también el monopolio de las armas,
esta violencia es claramente inferior.
Pues bien, estos dos modelos deben tener también un origen diferente y, por tanto, conviene analizarlos.
[4]Una idea común y dominante es que el Estado se formó a partir del proceso de monopolización de las armas por el poder público y, consecuentemente, a partir del momento en que se les restringe a los ciudadanos el derecho a llevarlas. Este principio de monopolización se dio en los Estados europeos, y significaba a la vez la creación de unas instituciones administrativas profesionalizadas a las que se les atribuía el empleo legítimo de la fuerza, es decir, ejércitos profesionales o cuerpos de policía. Sin embargo, este modelo, esta tradicional identificación entre el Estado y el monopolio de las armas perfectamente conocido en Europa no ha sido el único modelo existente en los procesos de formación de los Estados modernos.
[5]El sistema colonial norteamericano y la creación de los Estados Unidos con la Constitución de 1787 desembocaron en un nuevo modelo con unos principios contrapuestos al modelo europeo. Se instaura un Estado basado en el derecho individual a llevar armas,
en el autogobierno de la comunidad y en el rechazo inicial a una administración profesionalizada que pretendiera suplantar las tareas del ciudadano en las funciones públicas.
[6]Por tanto, ni policía pública
ni ejército profesional federal
ni jueces que decidan unilateralmente. Los ciudadanos organizaban su seguridad a través de una institución llamada «Posse Comitatus» que era una fuerza civil armada que estaba al servicio del «sheriff», con lo cual, en el momento en que sonaba la alarma todos los ciudadanos estaban bajo sus órdenes.
También instrumentalizaron la Milicia Estatal, que era un cuerpo de voluntarios que hacían las funciones de ejército sin haberse creado uno propiamente dicho,
e institucionalizaron la figura del jurado.
[7]Así pues, podemos ver que han existido dos modelos de Estado completamente contrapuestos en función de la distinta concepción que tuvieran sobre las armas.
Un Estado al que denomino «administratocéntrico» o centralista, de gobierno por la administración, de influencia católica, y un Estado «individuocéntrico» y federal, de gobierno por los ciudadanos y por la comunidad, de clara influencia protestante.
Por tanto, el factor religioso fue clave para la formación de un tipo u otro de Estado.
[8]¿Y cuál fue el origen del ciudadano armado en Norteamérica? Las razones remotas que dieron lugar al derecho a poseer armas en Norteamérica son variadas. Por un lado, la tradición protestante puritana de protagonismo del individuo y de participación directa en el gobierno de la comunidad; por otro, la antigua tradición inglesa del «Posse Comitatus», el deber de colaboración de los individuos en el mantenimiento del orden y la seguridad, y sobre todo el espíritu de frontera y las condiciones de conquista singulares de la América colonial durante buena parte del siglo XIX. Posteriormente, la segunda enmienda americana, que confiere y declara explícitamente el derecho constitucional a que los ciudadanos lleven armas.![]()
[9]Todo ello comporta que el individuo crea en sí mismo, en su poder personal, que debe salir adelante sin esperar a que una administración omnipotente le vaya a solucionar los problemas. El debe decidir por sí mismo, y debe ser el mejor y el más fuerte para poder sobrevivir. Pero no solamente debemos apreciar una visión individualista en este modelo puesto que los americanos creen sobre todo en la comunidad, luchaban por ella y, consecuentemente, la gobernaban ellos mismos, como he dicho antes, a través del «Posse Comitatus», del «spoil system», del «sheriff», del jurado, etcétera.
[10]A finales del siglo XIX y principios del XX se produce un movimiento reformador de orientación administrativizadora que llena este vacío de administración, y sobre todo en este tipo de modelo predomina el clientelismo, la corrupción, fenómenos como el «vigilantismo» o un auge desmesurado de la seguridad privada. Se crean, por tanto, instituciones administrativas y se fortalecen otras. Empieza a crearse ya a principios del siglo XX la policía local,
nuevos cuerpos de policía federal, y se transforma la Milicia Estatal en una guardia nacional de cada Estado pero más federalizada, etcétera. Sin embargo, esta administrativización, esta cercanía al modelo europeo no supuso, en cambio, la limitación de la posesión de las armas por los individuos ni una monopolización de estas armas por el Estado a través de la policía. De manera que ha sobrevivido a todas las reformas la raíz más característica y originaria del Estado «individuocéntrico», es decir, el ciudadano armado, aunque es verdad que ahora ya no tiene tan amplias funciones en el Posse Comitatus o en la milicia.
[11]Por tanto, la problemática actual de las armas en los Estados Unidos estriba en que, aun siendo casi un Estado administrativo como lo son los europeos, el derecho de los ciudadanos a llevar armas representa un panorama para la seguridad muy diferenciado y que conviene tener en cuenta para que Europa no caiga en los mismos errores.
Comprobémos éstos.
[12]Si Estados Unidos es una sociedad violenta es, sobre todo, debido a que es una sociedad armada,
lo que hace que se multipliquen y agraven los problemas y los conflictos sociales. El modelo americano se basa en que cualquiera puede tener derecho a poseer armas
y, por tanto, cuando se crea una industria y una producción masiva de armas hay correlativamente una necesidad de venderlas y de instaurar un mercado libre para fomentar su consumo tanto en el interior como en el exterior de Estados Unidos. El modelo se basa en vender armas a todo el mundo. Con ello se facilita la aparición de más criminales dentro, pero también fuera.
El gran negocio de la industria de armamento promociona la violencia y fomenta la aparición de más delincuencia, y es que no son simplemente los hombres los que matan, sino que son las armas las verdaderas responsables.
Hemos de tener en cuenta que en Estados Unidos un tercio de toda su población, es decir unos 90 millones de personas, disponen de armas, lo que comporta unos trágicos efectos.
La mortalidad en Estados Unidos provocada por 200 millones de armas de fuego en circulación eleva las cifras a 30.000 víctimas anuales,
de las cuales 13.000 son asesinatos en Estados Unidos, mientras que en Europa la cifra desciende a 1.300, teniendo en cuenta el mismo número de población.
¿Qué quiere decir? Que en Estados Unidos mueren 10 personas por cada 100.000 habitantes y en Europa una persona por cada 100.000 habitantes, y en este caso no por armas de fuego sino por cualquier tipo de arma.
Esto liga con las teorías del último Premio Nobel de Ecomonía, Daniel Kahneman, que defiende en sus investigaciones con un profesor de Derecho Administrativo de Chicago, Sunstein, que la regulación predetermina los comportamientos humanos, por tanto es importantísimo tener en cuenta la regulación.
[13]No se pueden asimilar los conceptos de violencia y delincuencia. Los índices porcentuales de los delitos cometidos en Estados Unidos no difieren demasiado del resto de países occidentales, sin embargo hay una diferencia abismal respecto a sus cifras de violencia. Ello demuestra que en una sociedad armada se incrementa directamente el número de delitos con resultado de muerte y en cambio no se consigue disminuir el número de delitos en general.
Los países con menores muertes provocadas por delincuencia son Gran Bretaña, Japón y Holanda y, sin embargo, esas cifras no son correlativas con sus índices de delincuencia no violenta.
[14]Estudios comparativos entre Sidney y Los Angeles, que tienen la misma población, muestran que en la ciudad australiana, que dispone de un régimen restrictivo de armas, se comete un 10 por ciento más de robos con allanamiento de morada que en Los Angeles, sin embargo Los Angeles tiene un 10 por ciento más de robos con violencia e intimidación en general.![]()
[15]¿Ello qué comporta? Que en Sidney mueran 50 personas por homicidio, haya 50 homicidios al año, y en Los Angeles, 1.000 homicidios al año, produciéndose más robos pero sin violencia en Sydney.
En definitiva, en la ciudad australiana, como ocurre en la mayoría de ciudades europeas, como Barcelona o Madrid, la delincuencia no amenaza a la seguridad de sus ciudadanos, pueden llevarse a cabo más robos pero se cometen sin violencia, lo que comporta que no haya tanto peligro para la vida y la integridad física de sus habitantes.
| parte 1 | inicio | parte 2 | parte 3 |